Y justo cuando terminaba de escribir la entrada anterior - choqueada por enterarme de la muerte del padre de una amiga, choqueada por tanta muerte que he visto - recibo una llamada al celular.
- "¿Aló? , ¿Hablo con Esperanza?"
- "No señora, equivocada, usted habla con Macarena"
- "¿No hay esperanza ahí?"
- "No, no hay esperanza aquí"
- "Qué lástima, disculpe la equivocación"
- "No señora, equivocada, usted habla con Macarena"
- "¿No hay esperanza ahí?"
- "No, no hay esperanza aquí"
- "Qué lástima, disculpe la equivocación"
No pude evitar, soltar algunos lagrimones.
0 Rayados en la pared:
Publicar un comentario