Estas cosas suceden en silencio porque en la vida pública que se ha convertido internet, todos tenemos historias pero no tenemos rostros. Yo aquí escribo mis historias, mis pensamientos. y más amenudo mis lamentos de perdedora. Como dicen por ahí, solo las letras de sangre entran en la retina y se quedan ahí para producir escándalo, por lo que las consecuencias de mi lírica en la vida real me hacen sentir que escribo con chorros de ketchup , de esos utilizados en películas Gore de Clase B.
Yo he borrado miles de blogs y de uno de ellos me arrepiento. No por su increíble contenido, si no por la representación que tenía en la vida de quienes lo escribíamos, ese lazo, que finalmente tal como el blog, termino por ser suprimido. Fue tanto lo que desee con lágrimas en la mente poder volver el tiempo atrás, porque tontamente a veces creía que si podía recuperar ese blog, podría recuperar ese lazo. Son cosas que la mente de una niña buena para leer ciencia ficción y hacer pataletas piensa bastante a menudo. Fue así como después de un año de emociones intensas, experiencias límite y dolores del alma decidí suprimir este blog. Dejarlo atrás, olvidarme de su existencia, de los motivos de su origen, de su prosa tan vulgar y lamentable que sólo ha servido para hacerme parecer una víctima on-line de los desagravios de la vida, ridiculizar gente que merecería la pena de muerte, pero a la cual las normas del manual de carreño y la leyes no nos permiten hacerles nada y por sobre todo remover dolorosos pasajes y errores en las vidas de seres humanos que pecan y fallan porque son seres humanos y a pesar de todo (quizás) no merecen ser sometidos al morbo del escrutinio público.
Suprimí el blog, Pero no desapareció. Hoy me dí cuenta.
Me reí como un loro al descubrir que ahora Blogger te da un periodo en donde el blog está en hibernación (así como una cuenta de facebook "cerrada") y te da tiempo para mirarlo, re-leerlo, re-cordarlo y volverlo a la vida cuando consideres que ya descansó mucho. Todo esto me parecio increíblemente místico, pues me encuentro hace varias semanas enfrascada en la reflexión de porque cuando te quieres deshacer de algo, en el fondo al parecer lo quieres conservar, pues siempre vuelve a tí (al menos eso sucede en mi caso, enseres, blogs y personas olvidadas o en proceso de reaparecen teatral y bizarramente en mi vida otra vez) pero cuando quieres cuidar algo para siempre es lo primero que destruyes en un descuido. Creo que no es una curiosidad de la vida, si no más bien una curiosidad de mi manera de ser. Es casi como si todo aquel que me conociera no pudiera deshacerse de mí nunca más. Quizás por eso hay quienes me temen... Yo también me tendría miedo si fuera tú.
Bueno pido las disculpas pertinentes si más de algo de lo aquí descrito ha herido la sensibilidad de alguien, pero recuerda, todos somos juzgados y castigados por nuestros pecados no porque exista Dios, sino más bien como una consecuencia natural del binomio Causa-efecto , además podríamos afirmar (a riesgo de ser linchada) que cada uno de nosotros se cree un pequeño juez, un pequeño Dios y un pequeño Burgués, además de ser por antonomasia los humanos unos curiosos y cahuineros (asi que podemos tomar esto del castigo como un usted-hace-algo-yo-lo-escribo-lo-miran-feo-luego-me-lo-reprochan-y-me-miran-feo a mi...al final todos perdemos y ganamos :D, pero eso sólo se ha dado en un caso y resulta que la lista de personas que me lo dañan a uno a lo largo de la vida es bien larga, por lo que con un caso aislado no podríamos generalizar). De todos modos tranquilos, soy dura, pero aprendo. La próxima vez me preocuparé de mirar más para adelante y menos para atrás... o por ultimo, ser más irreverente y divertida al escribir, total así es más entrete leer.
Quizás sea del todo cierto y soy pendeja, pero no le cagó la vida mucho a nadie y tengo tiempo para crecer. Y definitivamente no me arrepiento de lo que he hecho, sólo me arrepiento de lo que no me he atrevido a hacer. Aún así, en medio de todo este derroche de soberbia, aprenda las lecciones de mis indiscreciones personales, porque aunque como dice un proverbio Chino de por ahí "si no quieres que se sepa, no lo hagas" yo le agregaría tambien "... Y Miss M, No lo Escribas" por si las moscas.
Si usted es mi amigo, ¡tranquilo! yo me guardo los secretos hasta la tumba y más allá, pero - válgame Señor - no me guardo las traiciones, eso sí que no.
2 Rayados en la pared:
Es un placer seguirte, y es muy entretenido leerte...
Bienvenida a mi blog las veces que lo desees.
Muchas gracias ! :)
Publicar un comentario